Puede que nos suene a producto nuevo. Es normal. Su uso aún no está muy extendido en España, al menos no tanto como el de sus productos sustitutivos. Pero, además de que seguro que muchos de vosotros habéis comido fritos con semolina en algún restaurante sin daros cuenta, ya que sus beneficios son en la salud y el consumo sin afectar al sabor, en otros países la sémola de trigo lleva ya mucho tiempo formando parte de su gastronomía, beneficiándose de sus ventajas y opciones en la cocina.
Veamos algunos platos en los que la semolina, como la que producimos en Semol, es protagonista.
Nuestros vecinos mediterráneos marroquíes llevan décadas usando la sémola para sus Beghrir. El pancake de ellos. La diferencia con la masa de las tortitas que hacemos habitualmente es que la sémola combinada con la levadura da una mayor ternura y esponjosidad al resultado, quedando una torta más porosa por las burbujas que se crean en su cocción. ¡Para que el sirope empape mejor!
El pastel de semolina y especias es otra estupenda receta que podemos hacer con 150 gramos de semolina y otros ingredientes como leche, azúcar, mantequilla, pistachos… Ya os daremos la receta completa de este delicioso postre que se sirve acompañado de crema faiché, cuajada o yogur.
Otro de esos bocados que nos hacen perder la cabeza, el bizcocho, puede hacerse con semolina. Cosa de los ingleses, que sabemos que no son conocidos por su tradición culinaria, pero los dulces se les dan francamente bien. Por ejemplo, el bizcocho de almendras y naranjas. Al molerse la semolina y las almendras, estas forman una combinación ideal para una masa ligera que se baña de la frescura cítrica de la fruta. Otros muy amigos de unir semolina y naranja son los griegos en su Revani —que también es un bizcocho— muy sencillo de hacer y, atención, libre de lácteos.
Por último, volvemos a la cocina británica –empezamos a pensar que nos han engañado toda la vida con su mala fama culinaria— para hablar del pudin de semolina. Un postre fácil para el que solo tendremos que añadir leche semi, extracto de vainilla y azúcar. ¡Tenemos otra receta pendiente!
Seguro que te hemos sorprendido con la variedad de platos que pueden prepararse con la semolina. ¡Y ni siquiera son todos! Aunque recomendamos nuestro producto –por la variedad a la que pertenece– para freír, está muy bien saber todas las opciones que podéis encontraros al salir de lo de siempre.